pequeña repostería


¡Qué bueno es sentir  sed de Dios!

¡Qué bueno es sentir sed de Dios!

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Las Constituciones de las Hermanas de Iesu Communio no hablan sólo de la sed, sino también del don de Dios que sacia la sed porque de las entrañas de Cristo brotan corrientes de agua viva, las únicas capaces de hacer que los corazones sedientos no se resquebrajen y rompan, las únicas capaces de que el corazón humano descanse, las únicas capaces de hacer fecundos los corazones de los hombres.

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